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¡Al banquillo!

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Por Playmobil
miércoles 23 de julio del 2014
Banquillear, ese difícil arte que no todos son capaces de ver, interpretar o realizar. La práctica posiblemente más problemática del Magic si no comprendemos correctamente su funcionamiento y uno de los hechos que más quebraderos de cabeza da a los jugadores a la hora de afrontar una partida.
El artículo de hoy no va dedicado a deciros qué cartas son buenas en cada emparejamiento de cada uno de los torneos y rondas que juguéis, no voy a enseñaros a banquillear contra todos los mazos del mundo mundial. Sin embargo, sí que aprenderéis a plantear y analizar las diferentes situaciones que se darán en los torneos.
Antes de empezar, me gustaría dejar muy claro una cosa que normalmente los jugadores confunden al hablar del concepto “Banquillo”. Muchas veces veo a la gente pidiendo consejo a otros jugadores sobre cómo banquillear su mazo, tomando como verdad única y total lo dicho en esa conversación. Pero eso es un gran error y es que NO hay una forma general de banquillear que sea correcta.
Entendedme bien, no digo que cualquier forma de banquillear esté mal o que esa idea general no deba seguirse nunca. Simplemente pienso que seguir un paradigma constante sacado del testeo de un pequeño grupo de personas (normalmente ajeno al mazo que juegas) es algo poco fiable. Los paradigmas mueren y las variables aparecen constantemente.
Las decisiones de ese grupo del que hablo las harán basándose en su propia experiencia, con sus propias barajas y en sus propias circunstancias. Por otro lado, cualquier otro oponente en una ronda podrá jugar una lista algo diferente, seguir otras líneas de banquilleo o incluso una forma de plantear la partida distinta. Eso puede que nos deje fuera de alguna que otra ronda. 
Tened esto en cuenta siempre que preparéis una guía para los diferentes emparejamientos: En la gran mayoría de las veces hay una manera más correcta de banquillear, pero no vale para todos los casos.
Dicho esto, comencemos con el grueso del artículo. Lo primero que vamos a ver es qué planteamientos (desde mi punto de vista) debemos seguir a la hora de banquillear y que normalmente la gente no hace.

OBSERVAR Y RECORDAR.
Es curioso, porque una de las cosas más importantes para banquillear ocurre antes de hacerlo y la gente se olvida de ello. Durante todas nuestras partidas podemos sacar infinitud de información que luego usaremos a la hora de elegir cartas de nuestro banquillo para incluirlas o no. 
¿Qué mazo juega? ¿Cuáles son las cartas que nuestro oponente intenta evitar? ¿Hay algún fallo que cometa con frecuencia y que nuestro banquillo puede explotar? ¿Su configuración de tierras le permite jugar una carta u otra? ¿Qué maná suele dejar enderezado?
Como veis, cualquier detalle es importante a la hora de banquillear. Si tu oponente juega alrededor de tus Mana leak ¿No sería mejor dejar esas cartas en el banquillo y sacar partido a otras cartas si pudieran ser mejores? Si otro de tus rivales juega Affinity y sólo da importancia a matarte con sus nexos ¿No estaría bien meter esas Blood moon que no parecen tan buenas?  
Todos estos factores son a tener en cuenta y muchas veces tendremos que ser capaces de valorarlos como relevantes o no. No siempre porque nuestro oponente juegue alrededor del Mana Leak vamos a quitarlos, igual que no solemos meter las lunas contra Affinity. Sin embargo, debemos de fijarnos en esas cosas para así intentar sacar el mayor partido a cada acción que realicemos.

MARCAR.
La partida anterior se ha terminado, ahora toca el proceso de banquillear. Aquí es donde la gente más se lía dado que siempre surgen dos preguntas clave, quizás más importante la segunda que la primera y son: ¿Qué cartas meto en mi mazo? Y ¿Qué cartas quito del mismo?
Después de muchos años oyendo esa frase de “No sé qué quitar” creo que el mayor problema de los jugadores no es el hecho de qué quitar lo que les lía, sino más bien el no saber cómo dirigir su partida tras añadir el banquillo. Esto es un problema muy grave y por eso debemos enfocar bien este aspecto.
Lo primero que debemos hacer antes de comenzar a cambiar cartas hacer será hacernos la siguiente pregunta: ¿Cuál será mi objetivo en la siguiente partida? 
Este objetivo es el que nos guiará a la hora de banquillear el mazo y según cómo sean las cartas de nuestro mazo para cumplir ese objetivo podemos elegir quitarlas o dejarlas e incluso sustituirlas por otras.
Un ejemplo que podríamos ver muy claro para tal fin sería una ronda de Estándar donde nosotros jugamos Mono Red Aggro, mientras que nuestro oponente juega Mono White Aggro. 
El jugador de Mono White nos ganó la primera partida gracias a que juntó varios bichos y aprovechó los bloqueos muy bien para jugar diferentes trucos de combate y no fuimos capaces de rascar los suficientes daños (¡malditos Brave the Elements!). Ah, por supuesto, la lista que jugamos es la siguiente:

Aquí nos surgen dos líneas para plantear la partida a la hora de banquillear que se me ocurran óptimas a primera vista:
  1. Plan Burn: Basar nuestro mazo en una pila de hechizos que hagan daño al rival para así matarle lo antes posible y que no se vaya de madre la partida. Además, usaremos todas nuestras criaturas sólo para atacar y hacer la mayor cantidad de daño posible.
    Para nuestro plan daremos importancia a cartas que hagan daño a nuestro oponente de forma directa, a la vez que quitaremos todas ellas que no sean de daño directo o bichos lentos. Hemos observado que nuestro oponente juega muchos bichos y que los usa para bloquear, así que los trucos de combate y encantamientos quizás no sean lo mejor, cartas que podemos mandar fuera.
    Cartas buenas: Eidolon of the great RevelSearing bloodSkullcrack.
    Cartas malas: Rubblebelt MaakaTintan's stregthMadcap skills.

  2. Plan Midrange: Aquí queremos buscar alargar la partida y sacar partido a nuestras cartas al late game. A su vez, buscaremos matar la mayor cantidad de criaturas que nuestro rival tenga, ya que observamos que él saca partido a sus trucos con las criaturas. Esos trucos son mejores cuantas más criaturas tenga, por lo que si las mantenemos a raya, todo estará bajo control.
Tenemos que tener en cuenta que aquí las peores cartas serán las criaturas más rápidas y que hagan menos cosas, los encantamientos porque no sirven en nuestro objetivo principal, pero aquí los trucos de combate sí que serán buenos, aunque de aspecto defensivo.
Cartas buenas: Searing bloodMizzium mortars.
Ya hemos visto lo importante que es marcar un objetivo antes de la partida, pero también es muy importante el hecho de seguirlo durante la misma. 
Ahora vuestra pregunta será ¿Cuál de los planes es mejor? Bueno, eso debéis sacarlo con vuestro testeo o impresiones sobre el emparejamiento. Lo importante de esto es siempre tener un plan. Pero No es tan grave equivocarse sobre el plan a seguir como el hecho de no tener un plan o un objetivo. Como siempre en Magic, es mejor equivocarse por una razón que creamos correcta a hacer las cosas sin un motivo.

…Y SEGUIR.
Bueno, hemos aprendido cómo de importante es marcar un plan antes de banquillear y hacerlo en base a ese plan. Pero también se debe seguir mientras jugamos y aplicarlo a la partida.
Si hablamos del ejemplo anterior, debemos tener en cuenta que la forma de jugar no será la misma en el plan 1 que en el 2. Si se diera una situación donde una de las criaturas de nuestro oponente decide atacarnos sin más, nuestras jugadas serán diferentes según el rol que hayamos elegido tomar, así ante las situaciones bloquearemos o no, lo haremos con unas criaturas en vez de otras, etc.
Esto también se puede aplicar a otros ejemplos que antes mencionamos: si vuestro oponente juega alrededor de los Mana leak y vosotros os lo habéis sacado, dejar dos manás abiertos para ganar tiempo puede ser productivo; si vuestro oponente busca siempre básicas y no habéis metido las Blood Moon podéis buscar a básicas si os lo permite la partida y así sacar partido de que él no podrá (quién sabe, quizás sea relevante). 
El hecho de no adaptar nuestro juego al plan elegido es un fallo quizás más grave que confundirse con el plan marcado al banquillear. Es por eso que tenéis que tener en cuenta qué es lo que hay que hacer cuando juguéis las segundas y terceras partidas.
Estos objetivos se puede memorizar con pequeños trucos de memoria como “cuando dude en una fase de combate, siempre prevalecerá el no bloquear” o “siempre que tenga que jugar un hechizo, me dejaré tres manás abiertos”. Estos pequeños recordatorios nos ayudarán a seguir nuestro plan, pero hay que tener flexibilidad a la hora de hacer esto.
Además, no siempre debemos elegir un plan nuevo en un emparejamiento, sino basarse en el plan que usamos en la partida anterior y reforzarlo. Esa es una de las opciones más normales a la hora de banquillear.

ALGUNOS CONSEJOS.
Bueno, ya hemos visto qué algunos de los elementos principales a la hora de enfrentarnos a nuestro enemigo el banquillo. Pero aún quedan cosas a las que podemos sacar partido y que la mayoría de los jugadores no hacen. El hecho de debilitar un mazo después de banquillear y las (como yo las llamo) “cartas trampa”.
DESENFOCANDO EL MAZO: Uno de los problemas que más me han comentado por las redes sociales ha sido el hecho de desenfocar la idea principal del mazo al banquillear sin buscar un plan alternativo que sea realmente sólido. Esto es algo que ocurre mucho en decks de combo como podría ser el siguiente:


Aquí Jun Young Park juega unas cartas que permiten variar el mazo con diferentes finishers, los Obstinate baloth o incluso Vendilion clique pero depende contra qué emparejamientos usar esto no será conveniente. Esto pasará sobre todo en emparejamientos agresivos. 
Debemos saber cómo cambiar el mazo correctamente, cuándo prescindir de nuestro combo para seguir un plan secundario o cuándo hacer para que nuestro oponente y su odio no afecten a nuestro combo ¿Cómo sabremos esto? Bueno, eso se hace jugando la baraja en cuestión.
LAS CARTAS TRAMPA: Muchas veces en los banquillos veremos cartas que tienen un ámbito muy general y que son esencialmente poderosas en muchos escenarios de una partida de Magic, pero que a mí siempre me generan la misma pregunta ¿Son necesarias en este emparejamiento? ¿Hacen lo que yo busco que hagan?
La respuesta será “sí, me vale si el otro…”. Bien, esto suele ser porque la carta normalmente no hará lo que buscamos en la partida. Con cartas que tienen un uso concreto en una partida la pregunta será normalmente “¿Quiero realmente hacer esto durante mi partida?” Aquí las respuestas son muy variadas, pero el objetivo será claro.
Una cosa muy importante a tener en cuenta es que al banquillear hay cartas que son buenas, pero no excepcionales. O quizás cartas que sirven para escenarios muy marginales donde puedan funcionar bien.
Si hablamos en concreto de estas cartas, son aquellas que por sus habilidades tienen potencial frente a un gran número de emparejamientos, pero por su gran versatilidad no hacen nada en concreto que sea excepcional contra ningún pairing. 
Normalmente son  artefactos o cartas muy fáciles de jugar y su coste no es restrictivo. Al ser buenas contra un gran espectro del formato en cuestión siempre podremos meterlas al banquillear. Ejemplos de estas cartas podría ser Pithing needle, Spellskite, Engineered explosives, Rapid hybridization, Rest in peace, Extirpate, Grafdigger's cage y un largo etcétera.
Ahora bien ¿Meteríais Spellskite contra Scapeshift? ¿Usaríais en Mono Black Devotion Pithing needle contra Jund Monsters? ¿Meteríais en vuestra Stoneblade algún Extirpate contra Show and tell? Estos son ejemplos que constantemente veo en las mesas y que me frustran mucho al ver que los jugadores malgastan huecos de su banquillo en cartas que no saben utilizar o no saben para qué quieren usarlas.
Sí, quizás eso os sea útil en un momento exacto en una partida puntual. Sin embargo, la norma general dice que estos ejemplos son malos por diferentes motivos. El caso es que eso generará en vuestras cabezas esa mágica pregunta de “¿Ahora qué saco?” destrozando vuestro plan inicial. Eso, a su vez, distorsionará vuestra baraja, siendo más ineficaz (aunque eso sí, podréis redirigir 9 de los 34 daños del Valakut a vuestro Spellskite)
Yo no soy un gran seguidor de estas cartas, pero es cierto que contra los emparejamientos que son útiles son tremendamente poderosos (¿o no cambiaríais un brazo por tener ese extirpate contra Dredge?). Sin embargo, se puede convertir en un arma de doble filo si no sabemos contra qué mazos es realmente eficaz. Así que valorad bien esto a la hora de construir vuestros banquillos.
Bueno, esto es todo por hoy. Espero que uséis mucho este artículo para vuestros futuros banquillos y cómo plantearos el banquillear. 
Os advierto que esta es una forma más bien subjetiva de cómo tratar el tema y seguramente me confunda en muchos de los procedimientos, pero a mí me genera una mayor efectividad a la hora de enfrentarme al banquillo. Así que vuestras críticas y sugerencias serán recibidas y escuchadas.
No me gustaría despedirme sin proponeros que pongáis cualquier duda que haya sobre el artículo, igual que me escribieron para que hablase sobre este polémico tema por las redes sociales. Así que ya sabéis, si tenéis algún tema del que os gustaría leer, usad cualquier red social para contactar con un servidor y haremos lo que podamos.

UN SALUDO.
PLAYMOBIL ;) (@DavidPlaymobil en Twitter).

PD: Antes de irme me gustaría señalar un hecho que me alegra bastante, por una cosa que he ido observando en los últimos torneos a los que he ido… ¿Los sobres son más bonitos? ¡No! ¿Las presentaciones son ahora más entretenidas? Puede ser, pero mi tiempo no me permite jugar mucho ¿La razón verdadera? Que últimamente he visto un gran número de jugadoras en los torneos a los que voy, tanto en tiendas, como a nivel competitivo.
Esto me parece una cosa a subrayar positivamente porque era algo que estaba siendo un poco tabú tanto para ellas como para nosotros. Así que me veía obligado a decirlo de manera oficial. Espero que este número siga aumentando y cada vez este juego sea de más gente, ya seamos mujeres, hombres o jirafas del Zoo.

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