La suerte, el fútbol y el Magic

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Psicología
Por Fraskito
miércoles 21 de mayo del 2014

¡Hola a todos! Esta semana vengo a traeros un artículo distinto al resto. Esta vez no os voy a contar que tal me fue en un torneo y, ni siquiera voy a hablaros de una baraja concreta. Esta vez voy a hablar de algo que siempre nombramos, de lo que siempre hablamos, pero que creo que en muchas ocasiones no lo hablamos con propiedad. Os hablo de la suerte.

¿Qué es la suerte? Esta sería la primera pregunta que os hago. Si atendemos al significado que le da la RAE (Real Academia Española) encontramos dos significados principales qué, si bien no distan mucho entre ellos, sí que muestran algunos matices dignos de ser nombrados. El primero de los significados dice “Encadenamiento de los sucesos, considerado como fortuito o casual” y, el segundo de ellos, reza lo siguiente “Circunstancia de ser, por mera casualidad, favorable o adverso a alguien o algo lo que ocurre o sucede”. ¿Qué diferencias podemos encontrar entre ambos significados?

Se habla de un “encadenamiento de sucesos fortuito”, esto implica que tiene una naturaleza azarosa, es decir, que no depende de ningún factor más allá del azar. Si esto es así, ¿por qué no llamarla directamente “azar”? Esto solucionaría muchos más problemas de lo que parece, ya que le restaría ese valor “místico” que, de un modo u otro tiene la suerte. Seguimos en la siguiente definición, donde lo que más me interesa es eso de “circunstancia de ser, por mera casualidad, favorable o adverso”. Aquí entramos en ese valor místico del que os hablo, ya que le estamos dando un valor que realmente antes no tenía, estamos afirmando que puede ser favorable o adverso… ¿Pero para quién? ¿Para mí? ¿Para ti? ¿Para otros? Con esta definición se afirma que, de una manera u otra, la suerte se posiciona para alguien y, a veces está de nuestro lado y a veces no.

Realmente esto es cierto, aunque no de esta manera. Si pensáis bien, con estos significados se le da un “valor oscilable” a la suerte que realmente no lo tiene. La suerte y el azar son la misma cosa, aunque la primera tiene un valor mucho más accesible para nosotros que el azar. Cuantas veces habréis oído eso de “hoy tengo la suerte de cara” o “a este no puedo ganarle, tiene mucha suerte”. Con estas expresiones, estamos dándole una especie de “escudo” a esa persona, una especie de ventaja con respecto al resto, algo así como “la suerte quiere que este gane”. Este tipo de errores de pensamiento puede llevarnos a cometer muchos errores durante las partidas, y el objetivo que pretendo con este artículo es intentar que esto no ocurra. Así que, después de esta introducción, vamos a explicar el por qué.

1. La suerte, ¿Realidad o mito?

En consonancia con la introducción de la que os he hablado, mi opinión personal es que la suerte no existe. Esta afirmación, bastante dura y tajante, tiene una base empírica mucho más sencilla de lo que en un principio podría parecer. Desde los orígenes de la sociedad, el hombre ha estado buscando respuestas a cualquier cosa que no la tuviese y, siempre ha intentado darle valor aunque no pudiese demostrarlo. Pensad en la antigua Grecia y sus creencias sobre los Dioses, o en Santo Tomás de Aquino y su “Summa Teológica”, a Descartes y su “pienso, luego existo” o a Nietzsche y su concepto del “Eterno Retorno”. Todos estos filósofos, tan opuestos entre sí, tienen en común la misma cosa, intentar que sea el ser humano, de un modo u otro, el que tenga el control de todo lo que ocurre.

La suerte no es más que la continuación de esto que os hablo. El azar se escapa a nosotros, no podemos controlarlo, y eso en nuestro pensamiento es algo complicado. Siempre intentamos darle valor a todo lo que ocurre, un motivo y un origen. En este caso no lo hay. El azar es una sucesión de hechos sin motivo aparente que se dan de manera lineal. No tiene más. No existe una constelación de sucesos que se encadenan para que nosotros perdamos una partida. Si nuestro oponente roba tres cartas de manera consecutiva qué, solamente en ese orden le servían, es porque es el orden en el que, tras barajar, se quedaron las cartas. No hay más motivo que ese. Si evitamos llegar a esa “zona” donde las cartas están en ese orden, pues no ocurrirá nada, pero si llega, roba así y nos gana, diremos “que suerte tiene este tío” cuando, en realidad, es simplemente que el orden al cortar quedó así.

El objetivo de esta explicación psico-filosófica es que seáis capaces de ver como realmente no hay un trasfondo oculto tras esas partidas que perdemos porque nuestro oponente roba mejor que nosotros. Simplemente es eso, no tiene más. Pensad que hasta los mejores jugadores del mundo tienen un porcentaje de victorias en Pro Tour que no llega ni al 70%, ¡y son los mejores!

2. La suerte no existe, hay que buscarla.

La suerte, como la idea que tenemos generalmente en la sociedad, no existe, pero eso no implica que no haya que buscarla en otro sentido de la palabra. La suerte, de un modo pasivo, de un modo en el que simplemente esperamos o no que aparezca, y sobre todo rezamos para que no le aparezca a nuestro rival, esa suerte, como tal, no existe. La suerte hay que buscarla. Hablamos de suerte de un modo mucho más enérgico, en el que lo que hacemos es aumentar las posibilidades para que un suceso determinado nos favorezca. En este caso, me gustaría poner un ejemplo futbolístico, hoy que está tan de moda.

Cualquiera que sepa algo de fútbol conocerá la historia del Atlético de Madrid esta temporada, representado en un personaje, el “Cholo” Simeone. Yo personalmente no era muy partidario de este entrenador, hasta que se ha podido comprobar el enorme impacto que ha tenido en el equipo. Si veis muchos de los partidos, parece que el Atlético de Madrid ha tenido “suerte” en muchos de ellos, parece que los postes o que algunas jugadas le favorecían mucho más que las que les perjudicaban. Realmente esto es así, pero no de un modo pasivo, sino porque la mentalidad que este entrenador trasmitió a sus jugadores hizo que estos fuesen a buscar la victoria ante rivales de una entidad superior. Tomemos como ejemplo el partido en Stanford Bridge. En este caso, el Atlético comenzó con una sucesión negativa de hechos, como recibir un gol de un ídolo caído como Fernando Torres. Otro equipo, en esta circunstancia y ante la presión de recibir un gol en un campo tan complicado como es el del Chelsea, se hubiese venido abajo. Sin embargo, este equipo se vino arriba, fue a buscar su suerte y, tal y como vimos, la encontró. La encontró por que la merecía, porque luchó por ella y porque la buscó en el ambiente más complicado. Si veis, la suerte es algo por lo que luchar, no es algo que solo tenemos que esperar “a ver si está de nuestro lado”.

Si extrapolamos este ejemplo a cualquier torneo de Magic, podemos hablar de jugar en formato construido contra alguien qué, de un modo pasivo o tradicional, tenga la suerte de cara (recordad que aunque no estoy de acuerdo en la existencia de esta suerte pasiva, sí que debo hablaros de ella para explicaros las circunstancias en las que puede llevarnos a pensar que sí existe). Muchas veces, si nos quedamos lamentándonos de esta suerte de nuestro rival y no hacemos nada por buscar nosotros la suerte activa, la suerte “buena”, podremos cometer errores que, de otro modo no cometeríamos. Yo os puedo poner como ejemplo personal el PTQ que gané hace más de un año en Madrid, donde jugué la final contra el único jugador que me había ganado en el suizo, y además perdí la primera partida y, lejos de pensar, “he perdido, no puedo ganarle” mi pensamiento se basó en todo lo contrario y, entre una situación y otra, conseguí revertir esa suerte y ponerla de cara para ganar el torneo. Por tanto recordad, la suerte no se espera, la suerte hay que salir a buscarla.

3. ¿Cómo podemos buscar esa suerte activa?

Esta pregunta es una de las más importantes en este tipo de situaciones. Si entendemos que la suerte puede cambiar (de pasiva a activa) en cualquier momento, ¿qué podemos hacer para que esto cambie? ¿Qué herramientas tenemos cada uno de nosotros para modificar esto? Pues bien, las respuestas son muy variadas, dependiendo de la situación y de la persona, pero creo que a través de ejemplos tanto en el deporte como en el Magic, podremos comprender un poco más esto.

Volvemos al fútbol, y volvemos a hablar del equipo de moda, el Atlético de Madrid. ¿Qué hace este equipo para buscar esta suerte? Sin duda, la principal característica de este equipo es el esfuerzo. A base de trabajo, de esfuerzo, de entrega, de sacrificio… De valores que implican actividad, que implican un compromiso con la tarea que se pretende desarrollar. Solo de este modo podremos encontrar esa suerte activa. ¿Quiere decir esto que todo el que cumpla estas características va a tener éxito? No. Realmente con esto lo que hará será aumentar las probabilidades de que tengamos éxito en nuestra tarea, pero tenemos que tener en cuenta que nuestro rival (o rivales) también compiten, y que estos pueden obtener aún mejores resultados que nosotros, bien porque hayan entrenado más (en cualquiera de los aspectos: físico, mental, etc.), bien porque simplemente sean mejores, o por qué el azar esté claramente de su lado. No podemos asegurar una victoria con este esfuerzo, pero sí que aumentaremos las probabilidades de tener éxito, que es lo que depende de nosotros. Yo siempre pongo el mismo consejo cuando trabajo como psicólogo: “Preocúpate de mejorar aquello que depende de ti, lo que no dependa de ti, ni pienses en ello”. En este caso, podemos aplicarlo perfectamente a lo que estamos hablando.

Sobre Magic, como muchos sabéis este pasado fin de semana tuvo lugar el Pro Tour en Atlanta, de formato bloque construido, donde el ganador fue Patrick Chapin. Pues bien, en las semifinales de este torneo pudimos ver un claro ejemplo de lo que es “búsqueda de la suerte”. En esta semifinal se enfrentaban el susodicho Chapin contra otro gran jugador como es Josh Utter-Leyton. Ambos jugaban barajas de tipo Midrange, donde si alguien podía ganar en menos turnos era Chapin, debido a que jugaba cartas de menor coste y criaturas que parecían más decisivas. Tras ganar la primera partida, Chapin “forzó” una mano con tan solo una tierra (temple of silence) pero que potencialmente era muy buena, con dos Fleecemane Lion, dos Hero´s Downfall, una Sylvan Caryatid. Muchos hubiesen pensado que era una mano arriesgada, pero claro, salía tu oponente y tú bien sabes que su baraja no es precisamente rápida, así que pese a poder estar un par de turnos mal, podrías ganar. Además tienes un robo, más la tierra, más el siguiente robo, son tres cartas potenciales que hacen que te valiese esta mano. Muchos ven riesgo donde yo veo un criterio totalmente lógico a la hora de quedarse la mano.

Por su parte, Josh salió de Swamp y Thoughtseize, que acabó con uno de los leones de la mano de Chapin. Este robó, jugó el Temple of Silence y puso la carta en el fondo de la biblioteca, por lo que parecía que se complicaba todo un poco más. En su segundo turno, Josh jugó otro Thoughtseize y otro pantano, viendo cómo Chapin seguía sin la segunda tierra y, esta vez, había robado un Brimaz, King of Oreskos, por lo que la partida estaba muy de cara. En su turno, Chapin robó bosque y jugó el Fleecemane Lion. La cara de sorpresa de todos fue cuando Josh no tenía más tierras en mano y dio turno. Chapin robó Llanura, jugó Brimaz… Y se acabó porque Josh nunca llegó a robar ni una tierra más.

Realmente, en esta ocasión creo que el principal error estuvo en Josh, ya que pese a tener dos tierras en mano, estas daban solo un color y el doble descarte podía (como se vio al final) no ser decisivo en este tipo de barajas. El resto de cartas que tenía en mano implicaban dobles costes que no podía pagar, por lo que al final perdió irremediablemente. No buscó su suerte, pensó que de manera pasiva llegaría, ya que estadísticamente no era una mano especialmente buena. Por su parte, Chapin sí que supo quedarse una mano mucho más decisiva de lo que parecía a priori, ya que tenía mucho más chance que su oponente. Este ejemplo es muy claro de cómo hay que ir a buscar la suerte y no esperar a que aparezca.

4. Hay que ser pragmáticos con la suerte.

Por último, me gustaría hablaros un poco de este pragmatismo necesario a la hora de buscar la suerte. Lo primero es tener en cuenta que eso de “buscar la suerte” no es más que un eslogan. Hay que ir más allá y saber no solo cómo se busca la suerte, sino también cuando hay que hacerlo. No es cuestión de ir, continuamente, al máximo nivel en todas las acciones que desencadenamos, ya que si no aparecerán efectos como la fatiga, la presión, etc. que pueden ser mucho más nocivos que esa suerte que buscamos a base del esfuerzo.

Muchos eslogan han ido apareciendo últimamente, sobre todo en torno al Atlético de Madrid, como el “partido a partido” que podremos transformar en “partida a partida” para el Magic, donde lo que pretendemos es evitar el famoso cuento de “La lechera” e ir ganando ronda a ronda, no pensar en la final mucho antes de llegar a ella. Con esto evitamos la presión añadida de cada torneo que disputamos, siendo de este modo más pragmáticos a la hora de interpretar ese eslogan.

También he de decir que la suerte no solo se busca, sino también hay que trabajarla. Un modo muy útil es a través de la humildad. Queramos o no, muchas veces el azar nos sonreirá y las cartas estarán en el orden correcto en el momento adecuado, lo que nos ayudará muchísimo a ganar partidas que, de otro modo, estarían equilibradas. Viendo esto, de modo objetivo, orologi replica italia y a sabiendas de que en cualquier momento el azar puede darnos la vuelta a una partida (ya que la suerte pasiva estará ahí siempre, aunque yo no crea que exista y prefiera llamarle azar, todo el mundo sabe que esto puede ocurrir). La humildad nos ayudará a ver hasta qué punto nuestro esfuerzo, nuestra búsqueda de respuestas, ha hecho que se nos ponga de cara una partida u otra. Pensad que igual que nos ha ocurrido en este momento, puede ocurrirle a otros. Por tanto, intentad pensad siempre en lo que habéis hecho bien, en lo que habéis acertado, más que en lo que habéis robado en cada partida.

Pues bien, aquí me despido con este artículo que, espero os haya resultado interesante. Espero vuestros comentarios tanto por aquí como por twitter (@FrankyMoreno) sobre la opinión que os ha dado este artículo.

Un saludo a todos y gracias por leerme.

Francisco Moreno Morales “Fraskito”

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